Llegaste a mí sin que nadie te viera, tu brisa me dio de respirar. Sintiéndome tan cerca de ti me empecé a enamorar. Llevándome al limbo cada vez mis suspiros se empezaban a incrementar, como gotas de lluvia en un día de eterna soledad, te ame como nunca nadie lo ha hecho jamás. Mi corazón se enredaba en el estrecho trillo de un largo caminar, Mi vida a ti entregue sin saber que me esperaba, solo pensando en un envejecer que a tu lado deseaba, soñé castillos de arena que flotaban en un despertar, sintiendo que me llevabas por tu hermosa vanidad, corto es el amor y largo el olvidar. Sigues aquí presente como a la playa llegan las olas del mar, Mi vida entregue y me deje llevar. Por el amor descontrolado que algún día pronto e de regresar.
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